
Ante circunstancias muy extremas, la divina providencia y la misericordia obran a nuestro favor, y obtenemos las ayudas que necesitamos para la subsistencia, llegado el caso.
Es por este motivo, y no por otro, por el que hemos de traspasar nuestros miedos a emprender, a realizar acciones, a medrar, a arriesgar, porque como decía Picasso, "Podemos entregarnos a la incertidumbre, con la seguridad de sabernos sostenidos".
En esta entrega, en esta confianza y ausencia de miedo paralizante, sino estimulante, puesto que el miedo no se erradica, sino que se templa, como una espada forjada por un maestro armero, un experimentado herrero, que sabe con certeza que su acero está preparado para las más duras batallas.

Hemos de ir a por ello, a realizarnos como seres humanos, liberándonos de las ataduras del temor paralizante a no tener, a no conseguir.

Nuestros talentos han de ser puestos al servicio, tanto de nosotros, como de nuestra comunidad. De nada sirve, llegar si llegamos solos, en este viaje apasionante de la vida, los otros nos completan, y nuestra contribución, tras nuestro crecimiento nos hace reverdecer en la entrega a la incertidumbre de saberse sostenido.
Emprende, actúa, prospera y comparte....tienes asegurada tu parnasá.